Reconozco aquí mi edad hecha de sonidos silvestres,
de lumbre de orquídea,
de cálido espacio forestal,
donde el pájaro carpintero hace sonar el tiempo.
— Vicente Gerbasi
Brujo postergado, hijo predilecto de la ciudad de México, ahora en el exilio
Reconozco aquí mi edad hecha de sonidos silvestres,
de lumbre de orquídea,
de cálido espacio forestal,
donde el pájaro carpintero hace sonar el tiempo.
— Vicente Gerbasi
¿tendrá la nostalgia en otros labios sabor a salitre como ahora la tiene en tus labios?
— Juan Liscano
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
— Alejandro Dolina
Nunca he encontrado una persona tan ignorante que no pueda aprender algo de ella.
— Galileo Galilei
Pedro Páramo abrió la puerta y se estuvo junto a ella, dejando que un rayo de luz cayera sobre Susana San Juan. Vio sus ojos apretados como cuando se siente un dolor interno; la boca humedecida, entreabierta y las sábanas siendo recorridas por manos inconscientes hasta mostrar la desnudez de su cuerpo, que comenzó a retorcerse en convulsiones.
— Pedro Páramo
Hoy
sentado a la orilla del mundo
bebiendo un litro de oro licuado.Mañana
cantando boleros
sobre una cuerda tensada
a diez metros del infierno…
del infierno.“Malo”
como dice una madre ofendida
como el sorgo o la plaga que mata en cuaresma
siempre detrás de los ojos de un niño
que se fuma un cigarro
mientras arde su escuela destruida
aburrida…Hoy
bordando las chambras del odio
jalándose el labio inferior con los dedos
mascando la rabia que escupen los mudos
chamarra rasgada
quemaduras de viento en el cuero…
en el cuero
su risa lacera la carne, la fe y la vibra de los perros
su risa invisible viruela que marca las broncas en su cara.Negro
de un pedazo de un planeta muerto
como el centro mismo las sombras
ojos que impresionan
traspasan objetos
descubren la muerte oculta que hay en ellos
ojos bellos.Caminando por lugares prohibidos
atrapado en sus propios huesos
malquerido, como hijo de cuervo
despedido del nido de amor.Sin miedo
o quizá sumergido en terrores
viviendo del frío que corre en sus venas
molido a las diez en las calles malditas
un “tiro” de a dientes
un pleito a morir con su ángel de la guarda
su risa lacera la carne, la fe y la vibra de los perros
su risa invisible viruela que marca las broncas en su cara.
— Malo - Real de Catorce
La experiencia es un maestro feroz, pero está claro que te hace aprender.
— Clive Staples Lewis
Los vicios se aprenden sin maestro.
— Thomas Fuller
Desnudo soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un poema
escrito en un muro.
— Madrugada - Alejandra Pizarnik
Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
— Alejandra Pizarnik